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MªJose Lopez Grande
durante un momento del semimario "Relatos, libros y personajes
insolitos en la literatura del Antiguo Egipto."

F.J. Vilar, durante la
presentación del libro de la Profesora MªJose Lopez Grande "Damas
aladas del Antiguo Egipto"



MªJose Lopez Grande
durante un momento del semimario "Las piramides: Misterio sin
resolver"


PROYECTO DJEHUTY





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¿Cómo está la Egiptología en la universidad española en estos momentos?
- Ahora mismo
parece que vivimos un momento importante, porque se están impartiendo
unas asignaturas que desde hace mucho tiempo formaban parte del programa
académico de Historia, algunas incluso de carácter troncal, pero que
ahora mismo están empezando a ser impartidas por especialistas, pues son
enseñanzas en las que no sólo se dan los temarios de forma descriptiva,
sino que se enseña cómo se hace esa investigación y se ayuda al alumno a
comprender el valor de la investigación egiptológica, cómo se hace in
situ. Además, están ofreciendo cursos de doctorado. Dentro de los
programas de Prehistoria de la Arqueología, por ejemplo, están los
cursos específicos que tienen valor como créditos de doctorado, porque
están en sus programas y cursos, y tienen validez para los estudios de
tercer ciclo, como los cursos de verano que en mi Universidad se vienen
realizando desde hace cinco veranos, con mucho éxito, por cierto; son
monográficos sobre temas de Egiptología. En ese sentido sí que es verdad
que los profesores, tanto en la Universidad de Sevilla como en Madrid y
Barcelona, siendo especialistas, están impartiendo una docencia de mucha
calidad en este ámbito que es el antiguo Egipto. Y además sabemos que
hay un interés por parte del Ministerio de fomentar un tercer ciclo de
Egiptología, creando un Master de Egiptología y reglando de alguna
manera esos estudios, pues parece ser que dentro de lo que es la nueva
forma que va a adquirir la Universidad con el «Plan Bolonia» en el
conjunto de Europa -que consiste en hacer un campus europeo único para
todas las Universidades y Facultades de Europa-, España, lógicamente,
quiere crear unos planes que sean de interés, de calidad, que llamen la
atención de potenciales alumnos. En ese sentido, me parece que estamos
en un momento muy bueno y seguirá -yo soy muy optimista- esto irá hacia
adelante porque hay muchísimo interés, tanto en el ámbito de la
Universidad como en el de la sociedad en general. La Universidad no está
sólo para el medio universitario, la Universidad pertenece a la sociedad
y yo creo que en este sentido podemos estar contentos de que esto va
bien.
- Eres una de las
egiptólogas que yo conozco que mejor armoniza la parte académica con la
parte divulgativa ¿Esto es fruto de una estrategia o es algo
premeditado?
- No, yo creo que
tiene mucho que ver con mi forma de ser. Me gusta mucho enseñar, y me
gusta enseñar más allá del aula. Creo que lo que yo puedo enseñar es muy
bonito, disfruto mucho con ello y no me cuesta ningún trabajo hacerlo en
otros foros cuando la gente lo reclama y lo disfruta.
- Háblanos de los
cursos de verano, porque para las personas que no tenemos la opción de
tener una Universidad cerca donde se trabaje esto, el poder ir de vez en
cuando es realmente atractivo.
- Están los
cursos de verano e incluso los de doctorado. Los cursos de doctorado se
hacen también abiertos; es decir, mis cursos de doctorado están dentro
del programa de Historia de la Arqueología de la Universidad, por lo
tanto, los alumnos que están haciendo ese ciclo académico pueden
matricularse como parte de su currículum. Pero ese curso de doctorado
además se imparte no sólo en la Universidad, sino que algunas lecciones
se imparten en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas,
porque los hago en colaboración con José Manuel Galán, que es
investigador de dicho Consejo; lo hacemos de tal forma que en esos
cursos se pueden matricular también todas las personas que quieran
seguirlos sin ningún requisito académico, personas que pueden tener
licenciaturas en otras disciplinas, o no tener ninguna licenciatura
siquiera, pero están interesados, y si son capaces de aguantarnos (se
ríe) pues bienvenidos. Yo soy de la opinión de que, en la medida de lo
posible, esta enseñanza tiene que ser universal, tiene que ir más allá
de la propia Universidad.
- ¿Cómo se entera
uno de todas esas opciones? Te lo pregunto porque hay muy gente que no
sabe exactamente a dónde dirigirse.
- Ahora con
internet todo es más fácil. Esa información acerca de los cursos de
doctorado, por ejemplo, aparece en la página web de la Universidad. En
el programa vienen las condiciones y los requisitos que cada uno de
estos cursos conlleva, y en el mío pone que es abierto, que no hay
límite de plazas... El curso de verano también se anuncia, y puede
apuntarse cualquiera que llegue a tiempo de matricularse; en este caso
las plazas son reducidas, porque hay mucha demanda y depende
exclusivamente de las posibilidades de la propia residencia de donde se
imparten los cursos; son aproximadamente 80 plazas.
- Entonces no es
que sea una cosa oficial, sino que eres tú y tu forma de ser; tú eres la
que propone abrir todas estas posibilidades...
- Y muchas veces
soy yo la que propone los programas; por ejemplo, tienen ganas de hacer
un curso que sea bonito, y yo les digo ¿por qué no hablamos de la
historia de los grandes Museos y de sus colecciones de arte antiguo? Y
les encanta. Muchas veces en el Museo de Ibiza me preguntan si puedo ir
una semana a dar un curso sobre algo que sea interesante; yo les
propongo el programa, porque la experiencia que has adquirido dando
estas conferencias o estos cursos, te hacen ver qué temas le interesan a
la sociedad.
- En estos
momentos estás dirigiendo muchas tesis.
- Estoy
dirigiendo cinco tesis; es mucho trabajo, porque tienes que estar con
cinco personas trabajando en temas distintos, de los que te sientes
responsable; tienes que estar enseñándoles estrategias, técnicas,
corrigiéndoles su forma de redactar... Porque el alumno, cuando acaba la
carrera, todavía necesita mucha andadura hasta que hace las cosas por lo
menos como a ti te parece bien, y en esa fase te ves muy involucrado.
- ¿La Egiptología
empieza a estar considerada en España?
- Yo pienso que
sí, porque somos ya unos cuantos los jóvenes egiptólogos que hemos
estado en los últimos congresos internacionales; que estamos trabajando
en excavaciones y llevando a cabo el trabajo de campo en Egipto, con
unos resultados realmente sorprendentes. Asimismo, estamos dando mucha
información sobre ese trabajo de campo. En el caso concreto de nuestra
expedición de Dra Abu el-Naga, tenemos una página web con el diario de
la excavación; a medida que avanzamos en la excavación, los datos van
apareciendo en el diario de la página web, y eso nos lleva mucho trabajo
allí, porque la informática en Egipto no siempre funciona. Pero no nos
importa hacer el esfuerzo, porque hay un seguimiento riquísimo y la
gente nos manda e-mail dándonos ánimos; es un contacto muy bonito con
gente que ni conoces y que sabes que te sigue y que están disfrutando
muchísimo de ver cómo estamos haciendo ese trabajo de investigación;
además es un yacimiento riquísimo y está aportando datos muy
interesantes que siempre te gustan; es lo más importante de la
excavación, y sin duda cuando encuentras algo que tiene un texto
jeroglífico y lo puedes leer, y lo pones en relación con otra cosa... es
fascinante.
- ¿Cuánto tiempo
lleva la excavación?
- Este año va a
ser la tercera campaña, o sea, que tampoco llevamos mucho tiempo, lo que
ocurre es que es terreno muy fértil arqueológicamente hablando.
- Y el equipo
¿por quién está compuesto?
- El equipo está
dirigido por Jose Manuel Galán, que es investigador en el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas, y un número elevado de personas
que formamos parte de la Universidad Autónoma de Madrid, de la
Universidad de Alcalá de Henares, de la Universidad de Salamanca, de
Sevilla y de Valencia, o sea, que estamos muy distribuidos. Hay también
en el equipo dos personas del Museo de Ciencias Naturales, van a ir este
año para hacer el estudio de la microfauna que hemos podido capturar y
constatar que existe en la tumba para ver si hay que eliminarla o no hay
que eliminarla; hay también un geólogo... en fin, que tenemos un equipo
multidisciplinario que tiene además procedencia de instituciones muy
distintas, y eso está muy bien. El único problema que se nos ha
planteado con las distintas procedencias fue cuando quisimos hacer una
tortilla de patatas y las tradiciones culinarias de Salamanca, Sevilla,
Madrid, etc., no coincidían en absoluto, pero aparte de esos dilemas no
ha habido ninguno más.
- ¿Cómo comenzó
el proyecto de la excavación?
- Comenzó con
muchas ganas de investigar en Egipto por parte de José Manuel Galán,
sobre todo; tuvo una gran intuición al pensar que era muy interesante
investigar en un lugar tan concreto como Tebas, que eso a cualquier
egiptólogo le parece interesante, y en un periodo de tiempo concreto, en
etapas tempranas del Reino Nuevo. Fue a Egipto y revisando los lugares,
el señor Viali le indicó esa tumba, que era una de las que a José Manuel
le parecían interesantes. Comentó que podría intentarse el conseguir los
permisos y así empezó la cosa, sin saber muy bien en qué iba a acabar y
siendo un poco pretenciosos. A partir de allí se planteó un proyecto que
fue bien recibido por Telefónica móviles, que es quien lo financia, con
una pequeña colaboración de la Sociedad Española de Egiptología. Desde
la primera campaña se vio que aquello era muy importante, que había
muchísimo trabajo que hacer, y que desde luego valía la pena todo el
esfuerzo.
- ¿Estáis
contentos con lo que estáis descubriendo? ¿Os lo esperabais?
- En Egipto
siempre te esperas que aparezcan cosas, porque los que hemos excavado
previamente allí sabemos que es un terreno muy fértil, y en un ambiente
de necrópolis como es el Occidente de Luxor sabes que cosas vas a tener,
lo que ocurre es que tampoco te puedes imaginar que vas a encontrar unos
textos muy significativos, una serie de datos realmente importantes...
Por lo tanto, vinimos asombrados.
- Dinos algo para
finalizar, algo que quieras destacar.
- Me parece muy
importante que la Egiptología esté viviendo un momento tan bonito en
España, porque se está empezando a configurar como una disciplina dentro
de la Universidad y es fascinante. Pero en ello ha tenido mucha
importancia la iniciativa privada, porque muchas de las cosas que hasta
ahora se han podido hacer en Egiptología y en las últimas
investigaciones, incluso como el trabajo que yo he podido hacer sobre
las diosas aladas, etc., se han hecho gracias a la iniciativa privada y
eso es destacable. Incluso los cursos de verano que he organizado en la
Universidad; de acuerdo que se han organizado en la Universidad, pero
todos ellos requieren una financiación externa con la que siempre he
podido contar gracias a la iniciativa privada. Las fundaciones, las
asociaciones y todo lo que es la sociedad que reclama ese tipo de cosas
y ese tipo de estudios, ha sido un elemento fundamental para que esto
haya tomado tal significación en nuestra sociedad, que ahora ya la
Universidad se plantee poderlo reglar como estudios universitarios. La
propia excavación de Dra Abu el-Naga está financiada por capital privado
de Telefónica móviles, o los trabajos de la Fundación Clos; esto hay que
destacarlo, porque en la base de lo que pueda llegar a ser la
Egiptología dentro de la Universidad o de las Instituciones Académicas
Estatales, los primeros pasos o pasos muy significativos (no los
primeros porque habría que tener en cuenta la incorporación de España a
la campaña de la UNESCO y a las excavaciones en Acleópolis que son desde
los años 60 importantes), son una reactivación y una confirmación de la
importancia de la Egiptología en España; esto se ha dado gracias a la
iniciativa privada y eso habrá que reconocerlo siempre.
Revista El Mundo
de Sophia Nº 29
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