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Francisco Martín Valentín en la entrada
de la tumba de Sen-en Mut

Teresa Bedman durante la campaña
de 2005 en Deir-el-Bahari

Francisco Martín Valentín durante el
seminario impartido en la Fundación
Sophia "Magia y ritual en el antiguo
Egipto"

Francisco Martín Valentín durante la
conferencia impartida en la
Fundación Sophia "Los magos
egipcios"

Martín Valentín durante la
campaña de 2004 en Deir-el-Bahari

Durante la
campaña de 2004 en Deir-el-Bahari

Martín Valentín, Teresa Bedman,
Herminia Gisbert y F.J.Vilar
durante el VIII Jornadas de
Egiptología

Teresa Bedman durante la campaña
de 2004 en Deir-el-Bahari

Teresa Bedman

Equipo que formó la Campaña 2004
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Director y Co-directora respectivamente,
nos cuentan cómo
surgió una de las pocas Misiones
Arqueológicas españolas
que trabajan
actualmente en Egipto
En el momento de
realizar esta entrevista, nos hallamos ante el magnífico espectáculo que
ofrece el Mediterráneo al besar las costas de Deià, en Mallorca.
Francisco Martín Valentín y Teresa Bedman, una vez concluidas las
conferencias y seminarios que han impartido en la sede de la Fundación
Sophia de Palma, nos dedican su tiempo para que les interroguemos sobre
uno de los pocos proyectos arqueológicos españoles que actualmente se
desarrollan en Egipto y que ellos dirigen, el Proyecto Sen-en-Mut. Se
trata de la tumba del célebre arquitecto de Hatshepsut, una de las pocas
mujeres que gobernó Egipto como faraón. La excavación se encuentra,
precisametne, muy cerca del famoso templo que la historia le atribuye en
Deir-el-Bahari, en la orilla oeste de la ciudad de Luxor.
-
Actualmente, hay muy pocas misiones españolas en Egipto, ¿cómo se
consiguió poder llevar a cabo el Proyecto Sen-En-Mut?
- Francisco
Martín Valentín: en realidad, él nos ha conseguido a nosotros. La
iniciativa vino del Servicio de Antigüedades de las autoridades de Luxor
occidental; nos propusieron hacernos cargo de la tumba de Sen-En-Mut y
formular un proyecto de habilitación y de presentación de la tumba.
- ¿Por qué
creéis que depositaron esta confianza en vosotros?
- (F.M.V.) Los
egipcios son gente muy observadora y me da la sensación de que valoran
enormemente el respeto y el trabajo serio, y nosotros tenemos una
trayectoria de muchos años allí. En algún momento han pensado que somos
gente valiosa que había que incorporar, pues nos han visto siempre
comprometidos con la conservación de los monumentos y que sentimos
respeto hacia ellos.
- ¿Cuáles
fueron los primeros pasos?
- (F.M.V.)
Cuando el Director General de Antigüedades, responsable del área, nos
formuló esta cuestión, la primera reacción fue quedarnos sorprendidos,
la segunda, gratamente admirados; finalmente nos inundó un alto sentido
de la responsabilidad. Esto fue en el año 2002, en abril. Cuando tuvimos
los datos precisos de lo que querían, bajamos a ver las características
del monumento, concebimos algunas ideas, para después, ya en Madrid,
entrar en contacto con el grupo técnico. Planteamos el proyecto a los
arquitectos Don Juan Martín Rojo y Don Luis Zaraz, les dimos la
documentación de la tumba, y ellos plantearon en primer término cómo
facilitar el acceso a la tumba y adecuar las protecciones de los muros
de la cámara por medio de unos acristalamientos especiales. A los dos
meses, se nos presentó un proyecto por escrito, en el cual constaba toda
la instalación interior de la rampa de descenso, de protección de
barandillas, de iluminación con fibra óptica y el sistema de aireación.
- ¿Cómo se
prepara el proyecto?
- (F.M.V.)
Técnicamente se prepara como un proyecto arquitectónico: en vista de los
planos que hay se hace un proyecto previo, que es el que nosotros
sometimos a las Autoridades del Servicio y el que ha sido objeto de
aprobación por los comités técnicos. El proceso que sigue a continuación
tiene dos fases: una, la preparación y habilitación de la tumba, para
facilitar el acceso restringido a estudiosos y especialistas, porque es
una tumba que no se puede abrir al público ya que supondría su «muerte».
En segundo lugar, la construcción de un pabellón didáctico fuera del
recinto, con una reproducción facsímil de la cámara, que es donde están
todos los restos y el techo astronómico de Sen-en-Mut. Seguimos con
labores adicionales de limpieza de área, para hacer acopio de materiales
en la zona y preparar una rampa de acceso desde la vía que conduce a Dei-el-Bahari.
También se incluyó en la primera fase el estudio del monumento en
relación con los otros del área.
- Además del
esfuerzo de investigación y proyección, está el económico: ¿quién aporta
las subvenciones?
- (T.B.) Ahora
mismo contamos con el apoyo de una subvención anual del Ministerio de
Cultura, de la Dirección General de Cooperación y Comunicación, de
Recovery Labs -que son aportaciones particulares- y de una sección de
«Amigos del Proyecto». También contamos con la Universidad Complutense
de Madrid y con la UNESCO como apoyo institucional. Es muy importante
para nosotros el patrocinio privado. El grueso de la financiación tiene
que venir de alguien que quiera abordar un proyecto de alta rentabilidad
cultural y propagandística, porque en el fondo, van a colaborar con la
protección de un monumento emblemático, patrimonio de la humanidad. El
dinero privado tiene la ventaja de que no es necesario disponer de él en
el ejercicio económico para el cual se concede, puedes administrarlo con
raciocinio. El dinero público, en cambio, tiene como desventaja que
tienes que haberlo gastado antes de una fecha determinada. Eso
condiciona la duración de la campaña y el tiempo que tienes para actuar.
Nosotros consideramos óptimo hacer el proyecto de una manera razonable:
en tres años podría quedar la reproducción de la tumba hecha, para
entrar en la siguiente fase.
- ¿El techo
astronómico se encuentra en la cámara?
- (F.M.V.) Sí, y
para poder estudiar este asunto desde el punto de vista astronómico,
está integrado en nuestro equipo un grupo del Instituto Astrofísico de
Canarias, que es el doctor Juan Belmonte. Cuando llegue el momento se
harán los cálculos de Tebas para hacer sus observaciones y sus
mediciones, y aportarlo a la memoria egiptológica, que será el resultado
final del trabajo.
- ¿Qué nos
podría decir sobre ese techo?
- (F.M.V.) La
cámara es en verdad un gran libro de piedra que puede tener datos que
todavía no han sido tenidos en cuenta y pueden contener información
importante, sobre todo fechas concretas relacionadas con la finalización
del templo en Dei-el-Bahari, por ejemplo. Este techo astronómico recoge,
según los astrónomos actuales, tres fechas exactas señaladas por la
situación de las estrellas en el tiempo en el que Sen-en-Mut vivió. Y en
este momento se supone que se concluyó la obra de Dei-el-Bahari por
parte de Sen-en-Mut, que era el arquitecto que concibió el proyecto y la
dirección.
Aparentemente, el techo tiene dos partes: la mitad occidental representa
las constelaciones y la mitad oriental representa las fases o meses
lunares, que era uno de los sistemas de calendario que utilizaban los
egipcios. En las paredes hay fechas anotadas con tinta en escritura
hierática; la sensación que me causa esto es la misma que si cogiera una
Biblia que ha sido comentada y anotada al margen. Estos textos son de
culto religioso y mágico, destinados a leerse en fechas concretas. La
traducción de los textos descubrirá el significado del monumento, las
intenciones de Sen-en-Mut y la vida de este hombre que no conocemos. Una
parte del material son textos funerarios ya conocidos, otros están
especialmente redactados para este monumento en cuestión. Yo trabajaré
con los textos del muro y con las fotografías que vamos a tomar de
ellos, porque lo que hay que hacer es una reproducción fotográfica de
toda la cámara de alta exactitud. El trabajo de investigación a partir
de los datos obtenidos en el momento es infinito e iremos haciendo
publicaciones y análisis.
- ¿Puede
hacernos una proyección hacia el futuro?
- (F.M.V.)
Tenemos grandes perspectivas: es el primer proyecto que se aborda en
Egipto en virtud del cual se va a construir una réplica exacta del
monumento para la visita del turismo. Y ésta es la solución para
conciliar la protección con la puesta a disposición del público del
patrimonio cultural egipcio. Dentro de unos años, si las tumbas del
Valle de los Reyes y de los Nobles siguen recibiendo las visitas masivas
que tienen en este momento, se destruirán irreversiblemente. Para el
futuro confío en encontrar la solución con el apoyo económico e
institucional necesarios para llevar a buen puerto este barco; y que la
tecnología española, el buen hacer español, queden en buen lugar en
Egipto, y abran más puertas para proyectos ulteriores en la necrópolis
tebana; algo en lo que realmente todos deberíamos colaborar, porque allí
se concentra parte de lo más valioso del patrimonio histórico, cultural
y artístico de la humanidad.
Pasamos a
abordar otro aspecto que es el Instituto de Estudios del Antiguo Egipto,
centro privado que lleva funcionando desde 1997 para fomentar el estudio
y la difusión cultural del patrimonio del Antiguo Egipto.
- ¿Para ser
miembro del Instituto hay que vivir en Madrid, que es donde tenéis la
sede?
- (T.B.) No, el
Instituto tiene cobertura nacional e internacional y nuestros miembros
viven en Madrid, en toda la geografía española, y sobre todo, en
América: México, Argentina, Uruguay, Cuba... Lo que sí es cierto es que
es en Madrid donde el Instituto desarrolla la mayor parte de sus
actividades.
- ¿Qué ofrece al
público?
- (T.B.) Están
los cursos de introducción, historia egipcia y otros cursos formativos
en el propio país egipcio, más específicos. Otra de las actividades que
desarrolla el Instituto son las tertulias de Egiptología, que están
cofinanciadas y patrocinadas por la Casa del Libro de Madrid, con
entrada libre, además de conferencias en diferentes enclaves culturales
de la capital española y otras regiones, como la que dimos el otro día
en la Fundación Sophia, aquí en Mallorca. También hacemos visitas
periódicas guiadas a uno de los monumentos más maravillosos que hay
fuera de Egipto, que es nuestro templo de Debot, regalo del Gobierno
egipcio a España por nuestra contribución en las excavaciones de Nubia
durante la construcción de la gran presa de Assuan. Colaboran con
nosotros en esta labor de expansión la Universidad Complutense de
Madrid, que organiza visitas guiadas a sus socios y nos llaman a
nosotros. Como ves, la oferta cultural egiptológica es bastante amplia.
Por otro lado, miembros del Instituto publican de forma regular en
revistas especializadas como Historia 16, Aventura de la Historia, etc.
Se intenta que haya siempre una producción de investigación propia,
además de los libros que cada uno edita, porque lo que pretendemos es
que la Egiptología española tenga producción propia.
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