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19-11-2009
www.elmundo.es
Los antiguos egipcios sufrían arterosclerosis
ESTUDIO CON MOMIAS
Los antiguos egipcios sufrían
arterosclerosis
El trabajo se realizó con 20
momias del Museo de Antigüedades
Egipcias de El Cairo
Al ser observadas con un
escáner, algunas arterias y
corazones mostraban
calcificación
Los cuerpos pertenecían a
servidores en la corte del
faraón y sacerdotes
La momia de Esankh bajo el
escáner. (Foto: Michael Miyamoto
| UC San Diego)
Actualizado miércoles 18/11/2009
05:04 (CET)
NURIA BAENA |
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MADRID.- Aunque nos cueste
imaginar a los faraones y a su
corte hablando de riesgos y
dolencias cardiovasculares lo
cierto es que la aterosclerosis
(estrechamiento de las arterias
cuyos factores de riesgo suelen
asociarse a la vida moderna)
parece haber sido un mal común
en el antiguo Egipto. Así lo ha
revelado un estudio, publicado
en la revista 'The Journal of
the American Association'
(JAMA), realizado con momias
egipcias que confirma que
personas que vivieron hace 3.500
años ya mostraban en sus
organismos los signos
propiciatorios del ictus y el
infarto coronario.
En el Museo Nacional de
Antigüedades Egipcias de El
Cairo se puede leer una placa
que presenta a la momia de
Faraón Merenptha en la que se
explica que cuando murió, a una
edad que rondaba los 60 años,
sufría ateroesclerosis, artritis
y caries. Intrigados por la idea
de que esta primera dolencia
pudiera haber constituido un
trastorno común entre los
antiguos egipcios, cardiólogos
estadounidenses y del país
africano decidieron unir sus
fuerzas con las de expertos en
preservación y egiptología para
aclarar esta duda.
Para ello, seleccionaron 20
momias del museo, pertenecientes
a personas que habían vivido en
el Antiguo Egipto entre el año
1981 a.C. y el 334 d.C. Los
cuerpos, que fueron
seleccionados en función de su
buen estado de conservación,
fueron sometidos a una
tomografía computarizada y,
después, las imágenes fueron
interpretadas por cinco
expertos.
Al escanearse el cuerpo de las
momias, se prestó una especial
atención a su sistema
cardiovascular. Los científicos
encontraron que nueve de los 16
cadáveres que conservaban tras
el proceso de momificación
arterias identificables o los
corazones presentaban una
calcificación claramente
observable, tanto en las paredes
de sus vasos como en el
recorrido que habrían realizado
los mismos. Las imágenes
desvelaron que algunas de las
momias presentaban calcificación
hasta en seis arterias
distintas.
Por otra parte, tras un análisis
del esqueleto, egiptólogos y
conservadores fueron capaces de
determinar tanto la edad de la
muerte de todas las momias como
los nombres y profesiones de la
mayoría.
Entre las ocho momias que habían
fallecido después de cumplir 45
años, siete presentaban
calcificación y, por tanto,
ateroesclerosis, mientras que
sólo dos de las ocho personas
que habían fallecido a edades
más tempranas tenían esta
dolencia. Las calcificaciones
vasculares se observaron tanto
en cuerpos femeninos como
masculinos.
Todas aquellas momias cuyas
identidades pudieron ser
determinadas tenían un estatus
socioeconómico alto y prestaban
sus servicios dentro de la corte
del faraón o eran sacerdotes o
sacerdotisas. La momia más
antigua afectada por
ateroesclerosis fue la de Lady
Ray, una mujer que vivió hasta
los 30 ó 40 años cerca del 1.530
antes de Cristo y que había sido
la niñera de la Reina Ahmose
Nefertiti.
Una dolencia común entre los
antiguos egipcios de estatus
alto
Tal y como relata uno de los
codirectores del estudio, el
profesor de cardiología de la
Universidad California (Irvine,
EEUU) Gregory Thomas, aunque la
aterosclerosis es una dolencia
omnipresente entre los humanos
de hoy en día este trabajo ha
descubierto que era algo común
en los antiguos egipcios de un
alto nivel socioeconómico que
vivieron hasta tres milenios
antes a pesar de las diferencias
entre los estilos de vida
antiguos y actuales. "Este
hallazgo sugiere que quizás
deberíamos mirar más allá de los
factores de riesgo actuales para
entender completamente la
enfermedad", explica Thomas.
"Nuestro descubrimiento de que
la aterosclerosis no era
infrecuente entre los antiguos
egipcios de mediana y avanzada
edad con un alto nivel social
desafía la idea de que se trata
de una enfermedad de los seres
humanos modernos. Respecto a los
factores de riesgo sabemos que,
aunque los antiguos egipcios no
fumaban tabaco ni comían comida
procesada ni parecían llevar una
vida sedentaria, el consumo de
carne sí parece haber sido
habitual entre quienes gozaban
de un alto estatus social. No
obstante, se desconoce la
prevalencia de la diabetes o la
hipertensión en esta época",
detallan los autores.
"Aunque la presencia de
calcificación no demuestra que
la aterosclerosis fuera una
causa habitual de enfermedad
clínicamente manifiesta o de
muerte, proporciona la evidencia
de que los humanos de los
tiempos antiguos tenían la
predisposición genética y
ambiental para favorecer el
desarrollo de aterosclerosis",
concluyen los investigadores.
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