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El País Digital -
11-01-2010
Se vuelve a confirmar que las pirámides no
fueron construidas por esclavos con el hallazgo
de más tumbas de trabajadores
Egipto mostró el lunes una serie de tumbas de
más de 4.000 años de antigüedad descubiertas
recientemente y dijo que pertenecieron a
trabajadores de las grandes pirámides de Giza
que no eran esclavos como se ha creído
popularmente sino personas cercanas al rey.
Las fosas de 2,74 metros (nueve pies) de
profundidad tenían unos 12 esqueletos de los
constructores de pirámides perfectamente
conservados por la arena seca del desierto. En
ellas también había vasijas que alguna vez
tuvieron cerveza y pan para la vida en el más
allá.
Las tumbas de ladrillos de arcilla fueron
descubiertas la semana pasada muy cerca de la
parte trasera de las pirámides y se amplían más
allá de un sitio de entierros descubierto por
primera vez en la década de 1990.
Datan del tiempo de la cuarta dinastía (2575 a.C.
a 2467 a.C.), el tiempo en el que se erigieron
las grandes pirámides de Egipto a las afueras de
lo que ahora es El Cairo.
El antiguo historiador griego Herodoto describió
alguna vez a los constructores de las pirámides
como esclavos y creó lo que los egiptólogos
consideran un mito que fue propagado por las
películas de Hollywood.
Las primeras tumbas de los constructores de
pirámides fueron descubiertas cuando un turista
en caballo tropezó con lo que parecía una pared
que resultó ser una tumba. El director de
arqueología de Egipto Zahi Hawass dijo que este
descubrimiento y los más recientes comprueban
que los trabajadores recibían un sueldo, por lo
que no eran esclavos.
Hawass dijo a los reporteros en el sitio que el
descubrimiento, anunciado por primera vez el
domingo, brinda un poco de conocimiento sobre el
estilo de vida y los orígenes de los
constructores de pirámides.
Lo más importante, dijo Hawass, es que los
trabajadores no eran reclutados entre los
esclavos que vivían en todo Egipto durante el
tiempo de los faraones.
Los constructores provenían de familias egipcias
pobres del norte y del sur del país y eran
respetados por su trabajo, tanto, que quienes
morían en la construcción tenían el honor de ser
enterrados en tumbas cerca de las pirámides
sagradas de sus reyes.
La cercanía con las pirámides y la forma en la
que eran enterrados apoya esta teoría.
"De ninguna manera los habrían enterrado de una
forma tan honorable si se tratara de esclavos",
dijo Hawass.
Las tumbas no tenían oro u objetos de valor, lo
que las preservó de los saqueadores. Los
esqueletos fueron encontrados en posición fetal,
con la cabeza hacia el oeste y los pies hacia el
este, acorde con las antiguas creencias
egipcias. Estaban rodeados por las vasijas con
alimentos.
Aunque no eran esclavos, los constructores
tenían una vida de trabajo duro, dijo Adel
Okasha, supervisor de la excavación. Sus
esqueletos tienen signos de artritis y sus
vértebras bajas señalan una vida llena de
dificultades, agregó.
"Sus huesos nos dicen la historia de lo duro que
trabajaban", dijo Okasha.
Los hombres que construyeron la última maravilla
de la antigüedad que sobrevive hasta nuestros
días comían diariamente 21 reses y 23 corderos
que les eran enviados diariamente de granjas,
dijo Hawass. También trabajaban por periodos de
tres meses.
Para construir una pirámide se necesitaban
10.000 trabajadores y más de 30 años, una décima
parte de los 100.000 trabajadores que describió
Heterodoto después de visitar Egipto en 450 a.C.
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